A menudo nos planteamos si realmente es eficiente invertir en determinados medios publicitarios. Especialmente porque no tenemos la capacidad de medir con exactitud cuánto del dinero invertido ha ido a parar realmente a nuestros potenciales clientes.

Bien, hoy, como adelanto del curso del próximo jueves, vamos a resumir algunas nociones sobre Inversión y Retorno de la Inversión (ROI o return of investment, en inglés).

El planteamiento es muy sencillo: nunca debemos caer en la sensación de estar trabajando para pagar la publicidad. Siempre que paguemos a un medio por un anuncio, o realicemos una tirada de propaganda en cualquier localización, debemos pensar en cuál será el impacto real que tendrá. El ROI se calcula (de forma muy sencilla) así:

ROI = 100 x (MARGEN – INVERSIÓN EN PUBLICIDAD) / INVERSIÓN EN PUBLICIDAD

Es decir, el ROI es un valor porcentual que resulta de dividir la diferencia entre el margen de beneficios obetnido gracias a la inversión publicitaria y la propia inversión publicitaria, dividido por este mismo valor. Por ejemplo, queremos publicitar una línea de gafas en una óptica, para ello, invertimos 2.500 € en anuncios de televisión local, radio y prensa, además de unos flyers repartidos en el centro de la ciudad. La línea de gafas tiene un margen neto del 10%, así que de cada 100 € que vendemos, obtenemos un beneficio del 10%, esto es: 10 €.

Imaginemos que gracias a esta campaña publicitaria, hemos vendido 50 gafas de 100 €, por lo que habremos facturado 5.000 €, con un beneficio de 500 € neto. El retorno será:

ROI =100 x (500 € – 2500 €) / 2500 €= – 80 %

Para recuperar la inversión, deberíamos tener, al menos, un retorno del 0%, es decir, unas ventas de 25.000 €. Lo que queremos transmitir, es que, a la hora de gastar en publicidad, debemos estar seguros de su eficiencia y especialmente, de su retorno. ¿Merece la pena?

El jueves, ampliaremos estos conceptos.