Estos días, tratamos de recuperarnos del ajetreo del intenso verano que hemos tenido. Aunque a la estación aún le quedan unos días, nosotros ya estamos pensando en marrón y nublado, porque nos hemos metido en pleno otoño con todos nuestros clientes.

Nos estamos planteando una temporada distinta a la de los últimos años. Será porque creemos que las empresas han aprendido mucho en esta crisis, será porque somos optimistas… Pero el motivo no es tan importante como los hechos. Los comerciantes están despertando; se han dado cuenta (más vale tarde que nunca) de que tienen que empezar a asomarse a los nuevos tipos de escaparate.

El perfil de cliente es radicalmente distinto al que dejamos en 2007. El consumismo incontrolado, la apertura de crédito y muchos otros factores (que ahora no vienen al caso) permitían cierta holgura al comercio para olvidarse de cuidar aspectos tan importantes como el desarrollo de su imagen en Internet.

Por eso, ahora, la función de un community manager es crucial. Pero, como pasa con muchas otras oportunidades de negocio, ésta también está llena de intrusismo y poca profesionalidad. Es por ello que los comerciantes deben estar muy atentos al tipo de perfil que contratan para gestionar su imagen en Internet. La experiencia comercial, la cultura, la formación, la velocidad, el dominio de las herramientas y sobre todo, la transparencia, son fundamentales para llevar a cabo acciones en nombre de terceros a nivel publicitario.

No dejes en manos de cualquiera tu imagen. Algo que no ha cambiado durante estos años, es el famoso dicho «Lo barato sale caro». Piensa que es tu imagen, la de tu empresa, la que estás poniendo en manos de otras personas, para que la muestren a los demás. Elígelo bien, compara, dale todas las vueltas que sean necesarias antes de tomar la última decisión.

Y cuando hayas dado todas estas vueltas… llámanos y te contamos.