Todos los días nos encontramos con verdaderas tomaduras de pelo en el área del SEO. Cuando te ofrecen posicionamiento, natural o de pago (SEM), es muy importante que te expliquen qué significa cada cosa.
En primer lugar, debes saber que el SEO es un campo tan amplio que es verdaderamente difícil lograr dominarlo por completo, sobre todo a nivel de pequeñas empresas muy locales. La mejora del posicionamiento está sujeta a una serie de variables que dependen de aspectos técnicos. Por eso, aprendérselos y ponerlos en práctica no es trabajo complicado. La parte difícil, aparece cuando la empresa debe lograr un retorno de la inversión a través de la venta de sus productos o servicios.
Hoy os queremos hablar del caso del número de Fans en Facebook. ¿Cuántos crees que necesitas? La respuesta es muy sencillo: cuantos más mejor. Pero llegados a este punto, tienes que hacerte algunas preguntas más. Por ejemplo: ¿Qué porcentaje de mis seguidores ven lo que publico? ¿Cuántos de ellos interactúan con lo que digo en mi página de Facebook? ¿Qué rentabilidad estoy obteniendo por cada nuevo seguidor en las redes?
Tienes que re-plantearte las cantidades de otra forma: No es igual tener 15.000 seguidores y que tus ventas no hayan cambiado, que tener 150 seguidores y de ellos, al menos uno se haya convertido en un nuevo cliente de tu empresa. Ahí, habrás empezado a recuperar la inversión realizada. Vamos a obviar que la red social más extensa del mundo, es también un escaparate y que a mayor número de seguidores, más gente verá tu anuncio. Pero Facebook se replantea cada día la forma en la que llegas a tus seguidores, cambia sus políticas y algoritmos muy a menudo, para que las empresas que se anuncian, obtengan cada vez mejores resultados, pero… pagando.
Por eso, cuando contrates SEO, debes tener en cuenta que tu posicionamiento en buscadores está afectado por muchos factores. Que el número de seguidores en las redes sociales no es necesariamente sinónimo de aparecer en los resultados antes que tu competencia. Y lo más importante: que a pesar de ser el primero en los buscadores, tener al mayor número de fans en las redes y estar invirtiendo dinero en anuncios y muy encima de todo esto, al final, tu trabajo diario, fuera de Internet, cara a cara con tu público, debe ser cuidado con mucho mimo, con todo el respeto y atención posibles. Al final, las personas buscamos tener una grata experiencia de compra, y ésta, culmina delante de tu mostrador.
Hazte preguntas, formúlaselas a quien hayas contratado para llevarte las redes sociales. Calcula tu inversión, no dejes que te engañen con tecnicismos, no es tan difícil.