Era cuestión de tiempo que el mayor buscador y director de orquesta de Internet, Google, se pronunciara acerca de este asunto.

Vamos al grano. El próximo 21 de abril de 2015, Google dará prioridad a las páginas web cuyo diseño esté adaptado a las pantallas de dispositivos móviles. Esto significa, que las webs, tienen que tener un diseño «responsive» o adaptativo. Te explicamos qué significa esto:

Cuando navegas por una página web desde un ordenador de sobremesa o un portátil, tu navegador te muestra la web en su extensión completa, con todos los contenidos ordenados en función del tamaño de tu pantalla. Sin embargo, cuando navegas a través de un smartphone o una tablet, pueden ocurrir dos cosas:

  • La web se ve igual que en la pantalla de un ordenador, pero en miniatura. En este caso, tendrás que usar el dedo índice y pulgar para aumentar el tamaño de los contenidos y tendrás que desplazar la página web a lo ancho y largo de tu pantalla para acceder a las distintas secciones. Si la web está muy cargada, es muy habitual que pulses sin querer algún botón o que la página no responda de igual forma que cuando navegas en una pantalla grande. Seguro que más de una vez has acercado la pantalla del teléfono hasta 5 centímetros de tu cara para ver algún contenido…
  • La web se adapta a la pantalla pequeña. En esta ocasión, la página se transforma para adaptar los contenidos (textos, imágenes, vídeos, menús…) al tamaño de display desde el que navegas. Ya no es necesario que uses los dedos para ampliar el contenido, porque la propia página, re-estructura las secciones y las adapta para que las veas de forma clara y navegable. Digamos que la web que has visto en la pantalla grande, se ha convertido en una especie de app, que te permite navegar de forma más intuitiva y visual. Esto es responsive design o diseño adaptativo.

Pues bien, Google ha pensado que, ya que las visitas desde el teléfono móvil y tablet, están superando las de pantallas de ordenadores, lo más lógico, es que cuando los usuarios hagan búsquedas, encuentren páginas que puedan visitar desde estos dispositivos, dando cobertura también a quienes buscan desde sus portátiles o PC’s de sobremesa. Digamos que Google, se adapta a una demanda y, por primera vez, nos avisa de que es importante que nos adaptemos para no perder posicionamiento.

Pero, ¿cómo podemos saber si nuestra web es «responsive»? Pues muy sencillo, puedes pinchar aquí y escribirla en una aplicación que ha desarrollado Google para que no tengas dudas.

Ya sabes, o te adaptas a los cambios, o perderás tu lugar en Internet.

Os seguiremos informando!