Desde nuestros inicios, hemos confiado mucho en el optimismo. Esta palabra nos ha acompañado siempre y creemos que en el futuro, va a seguir siendo la que guíe nuestra forma de enfrentarnos día a día con el mercado. Con esta filosofía, queremos ofreceros algunas recomendaciones para que vuestra empresa traslade a la práctica acciones para mejorar su competitividad y ganar más reputación y fidelidad.
Por supuesto, estas recomendaciones están todas relacionadas con la vida que nuestras empresas tienen en la red. Ya os habréis percatado que cada vez hablamos menos del futuro cuando nos referimos a Internet. Y esto es así porque las pymes ya saben que no es el futuro y tienen que adaptarse a una nueva realidad, necesaria para sobrevivir.
Tu página web
Es importante que te conciencies de que tu página web es el único lugar en la red que gestionas tú al 100%. Al contrario que cualquier otra plataforma online, la página o portal de tu empresa está construida para que puedas cambiar sus contenidos cuando quieras, sin necesidad de más moderación que la que imponen los límites legales.
Por eso, tener una web actualizada y dinámica, es muy importante para mantener una imagen veraz y real ante tus clientes y visitantes. Te proponemos una analogía: Imagínate que vendes cupcakes y tienes una tienda en la que elaboras y distribuyes tus productos. La has decorado tu, la mantienes limpia y allí, tienes un trato directo con tu público, donde eres capaz de incrementar tus ventas gracias a tu capacidad comercial y a tener un producto de calidad. Al mismo tiempo, participas en ferias, en las que los stands son todos iguales, con el mismo horario, las mismas dimensiones y con un público que no sólo va a verte a ti, sino a todos los expositores. Bien, ahora, tienes que hacer una valoración: es importante participar en ferias y exposiciones para vender tus dulces, ya que conseguirás aumentar tu impacto publicitario, pero no puedes abandonar tu tienda a su suerte, ya que es el lugar en el que realmente te mueves con más soltura y libertad y sobre todo… es donde tus clientes van a verte sólo a ti.
Las redes sociales
2014 ha sido un año de explosión en lo que se refiere a redes sociales. Quienes nos movemos a diario entre perfiles, páginas y contenidos, sabemos que cada vez es más importante conocer a tu público. Poco a poco ha ido desinflándose la idea de tener cada vez un mayor número de seguidores o amigos en las redes sociales, dejando paso a un concepto más complejo que equilibra la cantidad y la calidad de tu comunidad.
Por eso, es muy importante que conozcas, en la mayor medida posible, la estructura de tus seguidores. Hay numerosas herramientas que, de forma gratuita, te permiten conocer la segmentación de tu público. Gracias a ellas, podrás incluso tomar decisiones sobre cómo mejorar tu negocio. Por ejemplo: puedes estar pensando en que tus servicios son más demandados por chicos que por chicas y por contra, tu página de Facebook tiene más seguidoras que seguidores. En ese momento, debes plantearte el origen y la interacción de quienes han hecho «me gusta» y determinar si han llegado a través de promos, ofertas o han aterrizado por el contenido que publicas. El último caso es el más interesante para tu negocio. Si las chicas te siguen por tus contenidos, quizá deberías plantearte un cambio en el modelo de negocio.
En resumen, la calidad de tu comunidad debe prevalecer sobre la cantidad de seguidores, ya que, aunque parezca una perogrullada, es preferible tener 100 seguidores que hablen contigo en las redes e interactúen con tu contenido (finalmente muchos serán clientes), que 10.000 seguidores que sólo te sigan por tus promociones y no por tus servicios o productos.
La medición
Esto enlaza con el apartado anterior. No vale de nada hacer un esfuerzo en las redes sociales o en tu página web si después no eres capaz de medir tus resultados. Hoy en día, tenemos la capacidad de saber la hora exacta, la tecnología usada y el comportamiento de las visitas a una página web. Existen herramientas que nos dicen en qué parte del proceso de compra han abandonado nuestra página los usuarios, permitiéndonos mejorar formatos y contenidos.
La medición nos va a hablar sobre cómo se comporta nuestra comunidad de seguidores, independientemente del tamaño que tenga. Pero al mismo tiempo, nos puede abrumar y saturar de información. Nuestra recomendación, es que elijas los valores que más te interesan para la evolución de tu negocio. Tienes que poner a trabajar Internet para ti, no al contrario. Son interesantes los siguientes datos:
- Número de visitas a tu web y procedencia
- Tiempos de permanencia en web y rebote (el usuario abandona la web desde la página en la que ha entrado)
- Uso del móvil, tabet u ordenador para visitar tu web
- Segmentación de tu público en redes sociales (origen, sexo y edades)
- Interacciones de tu público en las redes
- Visualizaciones de tus contenidos (un «me gusta» no indica que tu seguidor haya leído lo que has publicado)
- Horarios más propicios para publicar
- Seguidores que son clientes.
La geolocalización
Cada vez tiene más peso la búsqueda local de negocios desde Internet. Y por ende, la decisión de un cliente de comprar en un lugar cercano a su domicilio o localización, depende de lo que encuentre en esa búsqueda. Por eso, es realmente importante que tu negocio pueda encontrarse fácilmente cuando los usuarios quieren encontrar lo que buscan en un radio geográfico cercano a su ubicación.
Existen muchas herramientas para ello: Google Maps, Directorios, etc. Si aún tu empresa no está geolocalizada, proponte hacerlo en este 2015.
La calidad
Por último, hablamos de una de las herramientas más potentes del mercado. Si tu servicio o producto tiene calidad, tienes ganado un tramo importante de la venta. La fidelización de tus clientes tiene un alto componente «offline», es decir, fuera de Internet (salvo negocios que sólo trabajen en la red o la usen como método principal de venta).
Los métodos de presencia online para empresas están bastante depurados. Esto, significa que es relativamente «sencillo» conseguir que te encuentren. Con más o menos inversión, puedes lograr que al menos, cuando un usuario quiera localizar negocios como el tuyo, tú estés entre ellos y te puedan ver de forma sencilla, desde su propio teléfono o en el trabajo, su casa, etc. Una vez te encuentra, puede tomar una decisión de compra previa, gracias a la información que le estás dando en la red: precios de productos, ofertas, promociones, etc. Pero al final, cuando el cliente llega a los pies de tu escaparate, tiene que percibir que la experiencia de compra va a finalizar de la mejor forma posible. Y esto, sólo depende de ti y de tu equipo humano.
Esta experiencia de compra, de la que hablamos, es la «reina» de toda tu estrategia en Internet. Cada paso que sigue un cliente (fidelizado o no) para comprar un producto o pedirte un servicio, es un apartado de la experiencia de compra. Si eres capaz de controlar todos estos segmentos, habrás posicionado tu empresa en Internet.